Ticket de Venta y Factura: diferencias

17 Julio 19

El ticket de venta y la factura de venta, son documentos utilizados a diario tanto por autónomos como por empresarios en su actividad profesional. Aunque existen importantes diferencias entre ambos tipos de documentos es fácil confundirlos, por lo que es necesario tener ambos conceptos muy claros para poder utilizarlos correctamente.

Además de tener un formato distinto, los tickets y las facturas se declaran de forma diferente para poder ser deducidos como gasto. Es por eso que un error a la hora de elaborar el documento podría tener efecto sobre las anotaciones contables y, por supuesto, sobre la liquidación de los modelos de impuestos.

¿Tienes claro cómo utilizar ambos documentos? Si eres autónomo o un empresario, y tienes dudas al respecto, no te preocupes y sigue leyendo, porque en este post voy a resolverlas, y así sabrás perfectamente utilizarlos sin ningún contratiempo.

¡Empezamos!  

¿Qué es una factura de venta?

Es un documento comercial, con validez legal y a efectos fiscales, que registra una operación de compraventa realizada de uno o varios productos o servicios. Por tanto, una factura de venta recogerá toda la información relativa a una determinada operación de compra o venta de productos o servicios.  Hasta aquí fácil, ¿verdad?

Quién está obligado a realizarlas

Si eres un empresario o profesional y vendes un producto o prestas un servicio, estás obligado a emitir una factura ordinaria en los siguientes casos:

  • Si tu cliente es otro autónomo o empresario, ya sea español o extranjero
  • Cuando tu cliente es la Administración pública (facturas electrónicas)
  • En caso de que el cliente particular te lo pida expresamente

Además, que no se te olvide que siempre debes guardarte una copia de la factura y darle otra a tu cliente.

Datos básicos de una factura

Para realizar una factura de venta, estás obligado a incluir en ella ciertos campos sin los cuales el documento no tendría ninguna validez. Emitir una factura de forma incorrecta es un riesgo innecesario, ya que Hacienda podría sancionarte. Así que toma nota,porque a continuación vamos a ver cuáles son estos datos obligatorios:

  • Número de la factura y, en su caso, serie de facturación
  • Fecha de expedición
  • Nombre y apellidos o razón social tanto del comprador como del vendedor
  • NIF (DNI en caso de ser autónomo y CIF si es empresa) y dirección fiscal tanto del comprador como del vendedor
  • Descripción de la operación económica objeto de la factura
  • Precio unitario del producto o servicio antes de impuestos
  • Descuentos o anticipos
  • Tipos impositivos: porcentajes de IVA e IRPF aplicados. En caso de que se trate de una operación exenta de IVA, será necesario hacer referencia a la Directiva 2006/112/CE de 28 de noviembre de 2006, relativa al sistema común de IVA o a los preceptos correspondientes de la Ley del impuesto, o indicación de que la operación está exenta o si existe inversión de sujeto pasivo.
  • Cuota tributaria
  • Importe total de la factura.

Tipos de factura

Es importante que sepas que existen distintos tipos de factura:

Factura ordinaria o completa de venta, es la explicada en el punto anterior.

Factura simplificada o ticket de venta:

La factura simplificada es un tipo de factura admitida por la Agencia Tributaria bajo distintas circunstancias. Actualmente sustituye a los tiques de compra. En ella puede ser que aparezca o no la información fiscal del comprador, de este detalle va a depender que el IVA soportado por el cliente sea deducible a efectos de impuestos o no lo sea.

Factura electrónica: es la que se emite cuando el cliente es la Administración Pública. Sustituye a la factura en formato de papel y se envía de forma telemática utilizando un sistema específico y certificado digital

Factura proforma: no es una factura comercial sino un documento que recoge los detalles de la factura definitiva. Recoge la información de la operación a realizar, especificando los productos o servicios que el proveedor se compromete a proporcionar a un precio fijado de antemano. Este tipo de facturas no forman parte de la contabilidad, ya que no son facturas definitivas. Su utilidad es similar a la de un presupuesto, aunque el formato se asemeje al de una factura comercial.

Factura rectificativa: es un tipo de factura que sirve para corregir, modificar o ampliar la información recogida en una factura original. Como su propio nombre indica, este tipo de facturas sirven para rectificar errores cometidos al emitir una factura

Ahora ya sabes distinguir cuando hay que emplear un tipo de factura u otro. ¡Aplícalo!

¿Qué es un ticket de venta?

Tras la entrada en vigor el 1 de enero de 2013 del Nuevo Reglamento de facturación, el ticket de venta ha pasado a llamarse “Factura Simplificada”. Es ese pequeño papel blanco impreso que te entregan en la mayoría de establecimientos cuando realizas una compra o consumición y que se emite una vez realizado el pago.

¿En qué casos se puede emitir una factura simplificada?

La legislación vigente faculta al empresario a emitir este tipo de factura en los siguientes casos:

  • Cuando el importe a facturar no sobrepase de 400 euros, IVA incluido
  • Si se trata de una factura rectificativa.
  • Cuando el importe no supere los 3.000 euros (IVA incluido), en operaciones de:
  • Ventas al por menor, incluso las realizadas por fabricantes o elaboradores de productos entregados.
  • Ventas o servicios en ambulancia.
  • Ventas o servicios a domicilio del consumidor.
  • Transportes de personas y sus equipajes.
  • Servicios de hostelería y restauración proporcionados por restaurantes, bares, cafeterías, y establecimientos similares, así como el suministro de bebidas o comidas para consumir en el acto.
  • Servicios suministrados por salas de baile y discotecas.
  • Servicios telefónicos prestados a través la utilización de cabinas telefónicas de uso público, así como mediante tarjetas que no permitan la identificación del portador.
  • Servicios de peluquería y los proporcionados por institutos de belleza.
  • Utilización de instalaciones deportivas.
  • Revelado de fotografías y servicios prestados por estudios fotográficos.
  • Aparcamiento y estacionamiento de vehículo.
  • Alquiler de películas.
  • Servicios de tintorería y lavandería.
  • Uso de autopistas de peaje.

¿Qué datos debe contener la factura simplificada?

  • Número de factura y serie
  • Fecha de emisión de la factura.
  • Fecha de realización de la transacción o en la que se haya recibido el pago por anticipado, si es diferente de la fecha de emisión
  • NIF del emisor de la factura.
  • Nombre y apellidos o razón social del emisor de la factura.
  • Identificación de todos los bienes y servicios prestados.
  • Tipo impositivo de IVA aplicado y existe la opción también de especificar la expresión

 “IVA incluido”.

  • Importe total a pagar.
  • NIF, Nombre y apellidos, y domicilio del cliente

Diferencias entre Ticket de Venta y Factura

Existen dos diferencias significativas entre ticket o factura simplificada y la factura completa:

El contenido

Mientras que en la factura se hace una descripción de las operaciones económicas que la originan, en la simplificada sólo se hace una identificación de los bienes y servicios que son objeto de ella.

En las facturas completas es obligatorio desglosar el detalle de productos/servicios vendidos así como los importes correspondientes a la base imponible, la cuota de IVA y el total factura. En el caso de las facturas simplificadas no será imprescindible este detalle, basta con incluir el importe total de la contraprestación.

Información Fiscal

La factura completa debe reflejar obligatoriamente los datos fiscales del emisor y del receptor. Por tanto, a la hora de hacer la liquidación de IVA trimestral mediante la presentación del modelo 303 el receptor de la factura (cliente) podrá deducir el IVA sin problema.

En el caso de la factura simplificada, es obligatorio que figuren los datos fiscales del emisor pero no es imperativo que se detallen los datos fiscales del cliente. Es fundamental tener esto en cuenta a la hora de confeccionar las autoliquidaciones de impuestos, especialmente el IVA. El receptor de la factura (cliente) sólo podrá deducir el IVA de las facturas simplificadas en caso de que figuren en ella sus datos fiscales. En caso contrario, el IVA no será fiscalmente deducible a ojos de Hacienda.

Podemos concluir que ambos documentos son diferentes, se utilizan en distintas situaciones y sus repercusiones fiscales son diferentes. Después de leer este completo artículo ya tienes toda la información que necesitas para poder diferenciarlos y utilizarlos correctamente, de modo que ya estás preparado para facturar como un profesional y no tienes de qué preocuparte en tu día a día.

¡Pon en práctica tus nuevos conocimientos!

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