Diferencia entre Gasto e Inversión

09 Enero 19

No, no es lo mismo. Y menos, a nivel negocio. Un gasto no es lo mismo que una inversión. Podría no parecer grave confundir uno con otro pero la realidad es que sí es algo importante en la salud financiera de nuestra empresa. Un gasto, es un gasto y nada tiene que ver con una inversión. Mientras que los gastos hay que controlarlos al milímetro e intentar siempre, reducirlos (sin perder calidad), las inversiones son necesarias para el crecimiento del negocio. ¿Qué es cada uno y en qué se diferencian?

¿Qué es un gasto?

Un gasto es el desembolso de una cantidad económica a cambio de un bien / servicio destinado a un “disfrute” y que satisface una necesidad. Esto podría ser igual que una inversión pero, de un gasto, no se presupone ni se espera, un retorno en ninguna forma.

Cuando hacemos un gasto estamos cubriendo algo que “queremos” y que responde a una emoción. En una empresa hacemos un gasto cuando empleamos dinero del negocio en algo que no nos va a aportar ningún retorno de inversión directo.

En términos contables, financieros y de negocio, el “gasto resta, quita capital” o cash de la empresa. Tenemos que tener muy claro que cuando hacemos un gasto, no vamos a recuperarlo. Es un gasto, se hace, se “disfruta” y adiós. No hay que estar esperando ni cuantificando (porque es inviable) el retorno de ese gasto.

¿Qué es una inversión en un negocio?

Una inversión es, igualmente, un desembolso económico por parte de nuestra empresa, una descapitalización de dinero pero de la que se espera un retorno determinado.

Es decir, cuando vamos a hacer una inversión pagamos por un bien / servicio del cual vamos a tener un retorno determinado. Este retorno – ROI puede ser igual aunque lo óptimo es que se incremente.

Se hace una inversión en un negocio para conseguir aumentar la productividad del equipo, generar más bienes y servicios de los que vendemos… Y por tanto, facturar más y obtener mayor rentabilidad.

Si por ejemplo se invierte en un ordenador para un miembro de la empresa el retorno directamente no es económico y en x meses. El ROI de esta inversión será que esa persona va a trabajar más rápido, sacará más trabajo adelante y con mayor calidad, podrá hacer más cosas y aumentará su productividad.

Las inversiones, por otro lado, hay que tenerlas presentes porque es necesario realizarles un plan de amortización. Este plan de amortización no es otra cosa que evaluar los términos en los que vamos a ver rentabilizada esa inversión.

Diferencias entre gastos e inversiones

Para poder ver y comprobar fácilmente las diferencias entre gastos e inversiones, lo mejor es ver algunos ejemplos de lo que representan algunos gestos de nuestros negocios:

Ejemplos de gastos:

  • Teléfono de la empresa
  • Material de oficina
  • Comidas
  • Limpieza
  • Vestuario

Ejemplos de inversión

  • Publicidad: porque si inviertes por ejemplo en Google Ads vas a conseguir que tus clientes potenciales te vean y te compren.
  • Ordenadores – material informático: se usa para poder realizar el trabajo.
  • Maquinaria
  • Producto

La línea de diferenciación en una empresa entre gasto e inversión es muy fina. Realmente, podríamos decir que todo es una inversión porque se usa para realizar el trabajo y sacar rendimiento de ello. Si compramos un bolígrafo para escribir, es para escribir algo de un proyecto. Si vamos a comer con un cliente ¿es gasto o inversión? Porque puede que sea lo que necesitas para cerrar ese acuerdo y convencer al posible cliente de que te firme el presupuesto que tienes en ciernes. Es una acción comercial con un retorno – inversión.

Cómo tratar los gastos e inversiones en tu facturación

En tu empresa, debes tener muy clara la diferencia de lo que es gasto e inversión (según tu percepción de cada caso) para llevar una contabilidad – facturación óptima.

Si quieres una “norma” o regla interna para diferenciar aquellos gastos de inversiones que no tienes claro, puedes marcarte que si es algo que cuesta menos de, por ejemplo, 300 €, aunque lo vayas a amortizar y tenga Roi, ponlo en gastos. La cosa es tener una regla y que todo fluya.

Contablemente, la diferencia está en:

  • Un gasto lo vas a imputar y deducir (su iva y demás) en un solo plazo. Ese momento – plazo coincide cuando haces el gasto.
  • Si es una inversión, lo vas a “amortizar” como mínimo, en 1 año. Por lo tanto, deberás imputarlo en tu contabilidad “fraccionado” según los meses / años que tenga de vida esa inversión.

Por lo tanto, antes de contabilizar tus inversiones tienes que extraer el análisis de la Amortización y poder desglosar el importe total en el tiempo de amortización del bien.

Para poder llevar esta gestión al día y totalmente optimizada, lo mejor es que te hagas con un programa de facturación óptimo. Ahora puedes probar gratis billage y percibir en tiempo real cómo cambia, a mejor, la gestión de tu negocio, de tus gastos e inversiones incluidos.

0 comentarios No hay comentarios.
Dejar un comentario

Comentario enviado correctamente y pendiente de comprobación.

No se ha podido enviar correctamente el comentario.

Campos incompletos