7 Reglas para controlar los costes en una Startup

22 Octubre 18

Hacer empresa no es sencillo. Requiere que busquemos los recursos para financiar nuestro sueño. No importa si ya estamos operando, o si sólo contamos con una idea. Existen costes que deben ser asumidos y, afrontarlos con creatividad y cabeza, es fundamental para la supervivencia de nuestra startup.

Hay razones para pensar que sí se puede. De acuerdo con el informe Startup Ecosystem Overview, el ecosistema emprendedor español creció un 19% en el 2017, alcanzando más de 3.200 startups y el privilegio de ser la economía europea con el crecimiento más grande en inversiones.

A continuación, repasamos algunas buenas prácticas que os pueden ayudar a controlar los costes de vuestra startup y a financiar vuestro crecimiento.

1. Priorizad

Es muy común que tener una larga lista de gastos que nos gustaría acometer: oficinas, licencias de software, personal, etc. Pero, por desgracia, los recursos no son ilimitados.

Por ello, para controlar los costes es muy importante que, en primer lugar, defináis las prioridades inmediatas de vuestro negocio, haciéndoos preguntas del tipo: “¿Necesito esto ahora?", “¿Es la forma más barata de conseguirlo?", "¿Qué beneficios aportará a mi empresa en este momento?”, "¿Hay alguna inversión que tenga que acometer sí o sí ahora?". Recordad que los grandes viajes empiezan con pasos pequeños.

2. Hay que generar ingresos cuanto antes

Todas las empresas tienen como objetivo generar beneficios. Los beneficios pueden ser sociales o económicos, pero siempre buscamos como organizaciones, generar algún tipo de riqueza. Pero es imposible generar beneficios sin recursos. Si no tenemos esos recursos, hay que producirlos. Cerrar clientes debe ser vuestra verdadera prioridad, incluso mucho más que contener los gastos. De hecho, muchos expertos en el mundo empresa, recomiendan fundar una startup cuando ya cuentes con un cliente al menos.

Podéis buscar financiación por otras vías, pero no encontraréis otro modo de financiación con mejores condiciones que vendiendo vuestro propio producto. Algunas de las ventajas de financiaros con las ventas de vuestro propio producto:

  • No tenéis que pagar intereses por los recursos adquiridos.
  • Obtenéis feedback de mercado directo e instantáneo sobre la necesidad que cubrís. ¿Realmente existe?, ¿estamos en un mercado saturado?
  • Obtenéis feedback real sobre vuestro producto. ¿Es usable?, ¿es atractivo?, ¿tiene un precio competitivo?

Seguramente, tengáis muchos 'peros' a la hora de lanzaros directamente al mercado. Es posible que vuestro producto no esté del todo terminado o que simplemente penséis que necesite varios ajustes. Podéis ser claros con vuestros clientes y decirles: "nuestro producto se encuentra en una versión Beta -o no terminado-, estamos trabajando en X líneas para mejorarlo. Si nos compras, podemos hacerte un descuento del X% para que pruebes nuestro producto y podamos recibir tu opinión como cliente".

No os olvidéis de que en el mundo hay muchos Early Adopters que estarían dispuestos a haceros de beta testers y de que lo importante siempre es el control de las expectativas. Si eres honesto con el cliente, él o ella sabrá que no puede exigirte un producto 100% terminado o libre de errores y, además, estará contento(a) de que tomes en cuenta sus opiniones.

Empezad por promocionar vuestro producto a través de todas las herramientas que nos ofrece Internet (campañas SEO, e-mailing, anuncios en redes sociales) para adquirir vuestros primeros clientes.

3. No deleguéis el 100% del control financiero

Seguir el control de ingresos y gastos es una de vuestras responsabilidades. No importa si tenéis a alguien -interno o externo- que os lleva los números. Hacer empresa implica también esta parte aburrida.

Si no eres un experto en finanzas, aprende un poco. Nuestra recomendación es mantener los ojos en indicadores claves, más que en un montón de números que no te dan una respuesta clara a la pregunta: ¿estamos perdiendo o ganando dinero?

Uno de los indicadores a no descuidar ni un sólo mes, es el EBITDA. También el número de clientes y los gastos en general.

4. Cobrad vuestras facturas

De poco os sirve vender si no cobráis. Esta es otra de las partes aburridas de hacer empresa, pero no por ello menos importante. Por supuesto, requiere energía y tiempo que os gustaría dedicar a vuestro producto, a hacer marketing o, simplemente, a vender. Sin embargo, recordad que como mencionamos en el punto 2, es necesario financiarse.

Si vais a llevar de forma interna esta labor, que es la situación más frecuente, nuestra recomendación sin duda es: AUTOMATIZACIÓN. Existe software de facturación online que puede ayudaros con:

  • Una generación más rápida de las facturas: podéis utilizar plantillas de facturas que se completen de forma automática con los datos de vuestros clientes.
  • Automatizar las facturas recurrentes: si tienes clientes a los que les haces cobros mensuales, es posible programar la generación mensual de estas facturas de forma automatizada.
  • Movilidad: como no tenéis mucho tiempo, es importante que podáis operar 24/7 y desde cualquier lugar cuando se necesite generar una factura.
  • Domiciliar los pagos de facturas: si tus clientes domicilian los pagos mensuales que te hacen, no tendrás que preocuparte mes a mes de hacer la gestión de cobros.

5. Tened claro al menos el gasto recurrente

Saber cuánto dinero se necesita para hacer frente a los gastos mes a mes es fundamental para saber:

  • Cuántos ingresos hay que generar.

  • Cuántos nuevos clientes hay que cerrar al mes.
  • Cuánto aguantaríamos sin tener problemas de caja, etc.

Es importante tener la cifra grabada en la cabeza. Que ni siquiera haga falta consultarla. Este número nos permitirá tomar decisiones rápidas sobre nuevos gastos asumibles y riesgos financieros a los que estamos expuestos.

6. Los gastos pequeños sí importan

Los gastos superfluos van a estar siempre presentes a lo largo de toda vuestra vida de empresa. Cuando se tiene un presupuesto limitado, es importante que ahorréis en aquellos costes que tienen un impacto menos relevante para vuestra empresa, y que prioricéis aquellos que sí pueden marcar una diferencia en vuestra facturación a final de mes.

Es importante ser creativos con los gastos: trabajar en un coworking o desde casa en lugar de alquilar una oficina, comprar equipo informático de segunda mano, utilizar los servicios de freelancers, etc. Seguro que vuestro bolsillo os lo agradecerá.

7. Hay que ser creativos

En el punto anterior hablamos de ser creativos con los gastos. Este punto va en esa misma línea. Tened en cuenta que hay muchos otros emprendedores en vuestra misma situación, pero que se dedican a otra cosa que vuestra empresa también necesita. Por ejemplo, ofreced vuestro software de forma gratuita por un año a una gestoría a cambio de que os ayuden con vuestros trámites. Si sois una agencia de marketing, intercambiad un año de contenidos gratuitos con una empresa que os haga vuestra web.

No seáis tímidos a la hora de pedir. ¡Vivimos en la era de la colaboración!

Estos son solo algunos de los consejos que os podemos dar para controlar los costes y que las finanzas de vuestra startup se mantengan saludables. ¿Y vosotros? ¿Añadiríais alguno más?

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