Tramos de IRPF

13 Febrero 19

Se acerca la fecha de inicio de la campaña de presentación de la Declaración de la Renta y comprender en qué consisten los tramos de cálculo del IRPF es la clave para entender cómo funciona este impuesto.

La tabla de tramos IRPF publicada por Hacienda sirve como un modelo sencillo que nos ayuda a calcular correctamente el porcentaje de impuestos que cada contribuyente debe declarar. Los impuestos a pagar dependerán de los rendimientos obtenidos por las diferentes vías (rendimientos de trabajo, de actividades económicas, de capital inmobiliario, de capital mobiliario, variaciones patrimoniales, …) y de las reducciones y deducciones aplicables. Todo ello con el fin de conformar un sistema equitativo y que garantice justicia a la hora de declarar impuestos.

Tramos de IRPF en 2019

Los tramos de IRPF aprobados para 2019 no varían respecto a 2018. Con los Presupuestos Generales del Estado 2019 sin aprobar por el momento, la Agencia Tributaria ya ha facilitado el algoritmo para el cálculo de las retenciones en la nomina de 2019 sin cambios en los tramos de la renta.

Funcionamiento de los tramos del IRPF

A simple vista, consultando la tabla de tramos de IRPF podríamos interpretar que los tramos son compartimentos estancos que determinan el tipo de gravamen aplicable al total de los rendimientos obtenidos. “Si mi sueldo es 30.000€ al año tributaré al tipo del 30%, esto es, 9.000€” por ejemplo. Lo cierto es que no.

El IRPF se caracteriza por ser un impuesto progresivo, de manera que paga más quien más gana. Los tramos de IRPF indican qué porcentaje de impuestos debe pagar un contribuyente en función de los rendimientos obtenidos, pero se puede decir que funciona como una escalera. Siguiendo con el ejemplo de un trabajador con un suedo de 30.000€ anuales:

  • comenzamos en el primer peldaño, el de tributación más baja, donde los primeros 12.450€ tributarán al 19% en IRPF: 12.450€ x 19% = 2.365,50 €
  • el exceso de rendimientos que no tiene cabida en el primer peldaño, pasa al siguiente, de modo que los siguientes 7.750€ tributarán al tipo impositivo del 24%: 7.750€ x 24% = 1.860€
  • los rendimientos que superan los límites del segundo peldaño pasan al tercero, tributando al tipo del 30%: 2.940€

Total IRPF a pagar = 7.165,50€

En este ejemplo vemos claramente que el IRPF que le corresponde pagar a un empleado con un salario de 30.000€ anuales no es el resultado de aplicar el porcentaje fijo del tercer escalón, el 30%, sino que es el resultado de aplicar tres porcentajes diferentes en función de los tramos. Es por esto que, en términos fiscales, hablamos de “tipo medio de gravamen”.

Cálculo del resultado de la declaración

Una vez aplicados los porcentajes según tramos, sabemos los impuestos que corresponde pagar al declarante, pero los cálculos no terminan aquí. Para determinar el resultado de la declaración queda aún la parte más divertida: debemos restar los impuestos pagados por anticipado a lo largo del año, a través de las retenciones practicadas en nómina, en factura o por el banco; debemos aplicar las reducciones y deducciones a las que se tenga derecho, ya sean de ámbito nacional y/o autonómico.

Obligación de presentar la Declaración de la Renta

El sistema de tramos del IRPF permite determinar el porcentaje de tributación aplicable a un contribuyente desde el primer euro que gana. Sin embargo, esto no quiere decir que todos los ciudadanos deban pagar impuestos por los rendimientos obtenidos.

Así, aunque la norma general establece que “están obligados a declarar todos los contribuyentes personas físicas residentes en España” se preven una serie de excepciones. No están obligados a presentar declaración de la Renta:

  1. Los trabajadores por cuenta ajena cuyo salario bruto anual sea inferior a 22.000 €  anuales (Rendimientos de trabajo)
  • Siempre que procedan de un solo pagador
  • Si al existir varios pagadores la suma del segundo y posteriores no supera los 1500 Euros
  • Cuando los únicos rendimientos de trabajo pertenecen a prestaciones e ingresos pasivos
  1. El limite de los 22.000 € anuales mencionado en el punto anterior se fija en 12.000 € anuales:
  • Si los rendimientos del trabajo provienen de más de un pagador y la suma de percibida del segundo y posteriores pagadores por orden de cuantía superen los 1.500 € anuales
  • Cuando se perciben pensiones compensatorias del cónyuge o excónyuge o anualidades por alimentos no exentas
  • Si el pagador no está obligado a retener
  • Si los rendimientos de trabajo percibidos están sujetos a un tipo fijo de retención
  1. Cuando existen rendimientos de capital mobiliario y ganancias patrimoniales sometidas a retención o ingreso a cuenta con el limite conjunto de 1.600 € anuales
  2. Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos de letras del tesoro y subvenciones para la compra de viviendas de protección oficial o de precio tasado, con un límite en conjunto de 1000 € anuales.

El primer paso antes de comenzar a hacer cálculos, será conocer si realmente estamos obligados a presentar la Declaración de la Renta o no. Con esta información sobre la mesa, el siguiente paso será calcular con mucho mimo el resultado de la declaración, con cuidado de imputar correctamente todas las deducciones y reducciones aplicables. De ahí la importancia de contar con un buen asesor o conocer muy bien los cambios normativos y la legislación vigente.

En caso de que estés obligado a presentar declaración, el resultado puede salir a pagar o a devolver, dependiendo del tipo medio de gravamen a aplicar y los impuestos pagados por anticipado a lo largo del año vía retenciones y pagos fraccionados. Y en caso de que no estés obligado a presentar declaración, puede suceder lo mismo, sólo que tendremos la opción de elegir: si la declaración sale a devolver, la presentaremos y si sale a pagar, no la presentaremos.

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