« Volver al glosario

Modelo 303: qué es y cómo se rellena


El modelo 303 es la el modelo correspondiente a la autoliquidación periódica del impuesto sobre el valor añadido (IVA).

En la mayoría de los casos, la presentación de este modelo se realiza de forma trimestral, en cambio en las grandes empresas la presentación del mismo ha de realizarse de manera mensual.

En el caso de presentación mensual, la misma ha de realizarse en los 20 días siguientes a la formalización de cada periodo o trimestre natural, es decir, en los primeros 20 días de los meses de abril, julio, octubre y enero respecto de la información de los 3 meses anteriores. No obstante, en el caso de enero y por diversas razones, como el cierre anual, los festivos que hay en los primeros días y el periodo de Navidad, entre otros motivos, y al contrario de lo que ocurre con los modelos de retenciones (modelo 111, modelo 115 o modelo 130) el periodo de presentación se extiende por 10 días más, permitiendo su presentación hasta el día 30 de enero. 

Debemos tener en cuenta que, en el caso de que el último día del periodo no sea laborable (considerándose también no laborales los sábados), el periodo de presentación se extiende automáticamente hasta el siguiente día hábil posterior.

La información contenida en el modelo 303 es la correspondiente al IVA repercutido (de facturas emitidas) y el IVA soportado (de facturas recibidas) del periodo de liquidación de dicho modelo.

Además, en el caso del cuarto trimestre o duodécimo periodo (el mes de diciembre) en las grandes empresas, el modelo dispone de un apartado adicional que, de cumplirse los requisitos para poder cumplimentarlo, evitan la confección del modelo 390 de resumen anual de declaración del IVA, que es el modelo que reúne la información de todos los modelos 303 del año y recoge aspectos como la prorrata del IVA o los sectores de actividad que tiene diferenciados la empresa.

La cumplimentación del modelo 303 es relativamente sencilla en empresas que tienen operaciones ordinarias y corrientes, aunque puede complicarse en el supuesto de tener que realizar rectificaciones de facturas o la declaración de operaciones con inversión del sujeto pasivo, entre otras, en cuyo caso conviene poner especial cuidado en cumplimentar toda la información en el apartado adecuado.

El resultado del modelo 303 puede ser:

A ingresar, en el caso de que el IVA repercutido o de las facturas emitidas sea superior al IVA soportado o de las facturas recibidas.

A compensar, en el caso de que el IVA soportado sea mayor que el repercutido y por tanto tengamos un remanente de IVA en los gastos que podamos conservar para compensar otras declaraciones posteriores.

A devolver, en el caso de que como en el caso anteriores el IVA soportado sea mayor que el recibido, pero además nos encontremos en el último período del año, en cuyo caso tenemos derecho a solicitar la devolución de esas cuotas soportadas en mayor proporción de las repercutidas, si no queremos guardar ese remanente para compensar en posteriores declaraciones.

Negativo, cuando el IVA repercutido y el soportado sean la misma cuantía o simplemente no hayamos tenido IVA repercutido ni IVA soportado en el período, en cuyo caso, y aunque la declaración se presente a 0, tenemos la obligación de cumplimentarla y presentarla.