Cooperativas de autónomos: Ventajas y desventajas

26 Abril 18

Desde hace años cuando uno se plantea iniciar un pequeño negocio o complementar sus ingresos con colaboraciones puntuales con otras empresas, surge la típica pregunta ¿Para esto me tengo que dar de alta en el régimen de autónomos y pagar la cuota de Seguridad Social?

Diferentes respuestas a una misma pregunta

A esta pregunta siempre ha habido respuestas diferentes en función de a quién y cuándo preguntes. En ocasiones se afirmaba que si no se llegaba a ingresar el salario mínimo interprofesional no era necesario darse de alta en autónomos. En otras ocasiones se afirmaba tajantemente que desde el primer euro había que darse de alta. Por otro lado, los más razonables, venían a interpretar la ley y valoraban el criterio siempre interpretable de la habitualidad que marca la norma, para determinar si el alta en autónomos es requisito o no para poder facturar pequeños trabajos o ventas realizadas.

La Seguridad Social venía a aplicar una cosa mientras que los juzgados aplicaban otra y si preguntabas en los suficientes sitios jamás llegabas a la seguridad absoluta de cuál era la posición correcta.

Esto provocó la entrada en el mercado de un nuevo factor u opción que, si bien no resuelve esta duda, planteaba una alternativa a siquiera tener que planteársela: las cooperativas de autónomos.

¿Qué son las cooperativas de autónomos?

Una cooperativa de trabajo autónomo viene a ser un conjunto de personas que se asocian para emitir facturas por sus trabajos desde la cooperativa, realizando ellos los servicios por cuenta ajena. De algún modo el resumen es que aún que el que haces el trabajo seas tú, es la cooperativa la que lo factura y te contesta a ti por un determinado número de días por cuenta ajena para retribuirte por realizar ese trabajo.

La cooperativa cobrará la totalidad del servicio facturado y te pagará a ti como trabajador dicho importe, una vez restados los costes de Seguridad Social de contratarte (tanto cuota de trabajador como cuota de la empresa), las correspondientes retenciones de impuestos y una comisión por esa intermediación realizada.

De esta manera, tu relación laboral es la de trabajador por cuenta ajena y no la de trabajador autónomo, no teniendo que darte de alta en la Seguridad Social como empresario autónomo y estando de cualquier modo cubierto por ese alta como trabajador por cuenta ajena.

¿Qué ventajas aporta este sistema frente a ser autónomo directamente?

Pues la ventaja principal es evitar todas las obligaciones que conlleva ser empresario, tanto en lo relativo a Seguridad Social como al aspecto tributario. 

Con este sistema eres trabajador por cuenta ajena y en consecuencia las gestiones de alta y baja las realiza el empleador, esto es, la cooperativa en este caso, lo que supone una de sus funciones por las que te cobran la comisión correspondiente.

De igual modo, y en lo que respecta a la Agencia Tributaria, al ser trabajador por cuenta ajena no tendrás que emitir factura, no tendrás que pagar ni presentar declaraciones de IVA y no tendrás mayor preocupación que tú declaración de la renta como cualquier otro trabajador.

¿Qué desventajas tiene este sistema?

Las desventajas de este sistema son de diversos tipos.

Por un lado, está la desventaja económica. En función del importe facturado, puede no resultar rentable tener que abonar los costes de Seguridad Social propios y los de la empresa (que son notablemente superiores a los propios) además de la comisión de la cooperativa, todo ello con el único fin de evitar abonar la cuota de autónomos que, en ocasiones, está bonificada y puede aplicar beneficios especiales como la tarifa plana de 50€ o las reducciones por pluriactividad. Todo dependerá del importe a facturar y de la comisión y costes que suponga la cooperativa.

Por otro lado, existe la desventaja del riesgo jurídico de esta figura. Si bien aparentemente el sistema es válido y se sustenta en la legalidad, existen dudas por parte de la Seguridad Social de que esto sea así, habiendo existido notables actas de inspección por la Seguridad Social en la que no daban por válido el sistema y obligaban no solo a pagar la cuota de autónomos sino los recargos y sanciones correspondientes.

¿Has empleado este sistema alguna vez? ¿Consideras que puede resultar interesante en tu caso?

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