GTD: Lluvia de ideas para tus proyectos

16 Agosto 18

Continuamos con la tercera de las cinco etapas que define David Allen en el modelo de Planificación natural de Proyectos. Vamos a generar una lluvia de ideas para tus proyectos.

En el primer post, “El valor de un ¿por qué?”, repasamos el Propósito, “el ¿por qué?” de un proyecto, en el segundo, “La fuerza del enfoque”,  reflexionamos sobre “el qué” del proyecto, la visión, los resultados que queremos conseguir.

En este tercer paso hacemos una incursión en “El cómo” a través de la LLuvia de Ideas.

La lluvia o tormenta de ideas (no vale el Sirimiri) ;-)  es muy conocida en creatividad y la forma más común para generar ideas en grupo. Sin embargo, a  nivel individual, nos es más difícil ejecutarla.

Nuestro cerebro nos boicotea contínuamente, es vago, no quiere consumir energía y nos ofrece un montón de alternativas para no pensar, En GTD sabemos que gestionar la atención es “EL RETO” para el trabajador del conocimiento.

En palabras de Robert Frost “El cerebro es un órgano maravilloso. Empieza a trabajar en cuanto te despiertas y no para hasta que llega a la oficina”

Sin embargo, hay una forma de hackear el cerebro y hacer que “disfrute” trabajando.

“Para sobrevivir como especie teníamos dos alternativas. Ser más fuertes o más inteligentes que los demás. O agregabamos músculo al esqueleto o neuronas al cerebro. Hicimos lo último.” Estanislao Bachrach

Lo primero es apuntar las ideas

Está demostrado que si apuntas las ideas de forma fiable, el cerebro te sigue obsequiando con nuevas y brillantes soluciones. Se trata de “extraer cosas de la mente e introducirlas en formatos revisables y objetivos, “creando así una <mente extendida>”.

Aquí el abanico es muy amplio. En “organízate con Eficacia” Allen describe los Mapas mentales como una forma conocida y óptima para capturar las ideas sobre un tema central. Actualmente dispones de cantidad de programas para confeccionarlos. Yo funciono muy bien con una simple excel o dibujando mis ideas en una pizarra velleda y hacer luego una foto. A otros les funciona un Din A3 apaisado.

También, para determinadas situaciones me gusta el Diagrama de Ishikawa, especialmente si estamos analizando proyectos que requieren de otras personas o procesos, para establecer relaciones de causa- efecto.

Claves para la lluvia de ideas

1.- Se suspende el juicio

Se trata de desactivar al juez interno, a inhibir juicios, valoraciones, críticas como “esto en una tontería”, “no funcionará” Miedos, perfeccionismo, egos... Simplemente apunta todo lo que te surja.

Educacionalmente, estamos acostumbrados a procesar información de algo que ya ocurrió y a aprender una forma determinada de solucionar los problemas matemáticos, físicos, etc.

En lugar de “rebuscar” en nuestro cerebro o en los libros, qué es lo que sabemos para solucionar un determinado problema, queremos pensar productivamente. Ésto supone preguntarnos cuántas formas distintas existen para afrontar ese  problema, cuántas maneras de enfocarlo, de repensarlo, así atraeremos soluciones  diferentes y creativas.

2.- Inicialmente busca la cantidad, no la calidad

Busca todas las ideas imaginables. No intentes ir eligiendo.

Se trata de primar la cantidad, en esta cantidad de ideas habrá seguro mucha  variedad y en la variedad encontraremos las ideas de calidad que necesitamos.

3.- Sitúa el análisis y la organización en un segundo plano

Esto forma parte de la cuarta fase de la Planificación Natural de proyectos; La organización, que repasaremos en el siguiente post.

Te esperamos en nuestros post de GTD y por supuesto, en nuestra herramienta billage que seguro conseguirá aumentar la productividad de tu equipo.

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