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Capital social


El capital social de una empresa es aquel capital (dinero – activos / pasivos que se traducen en dinero) que representan a la propia empresa. Es decir: el dinero (o lo que se pueda traducir en él, como un ordenador, etc) del que dispone una empresa o una persona (aunque en este punto, nos dedicaremos a las empresas – autónomos).

¿Por qué es importante el Capital Social?

El capital social de una empresa es lo que le da garantía de solvencia frente a otros – terceros para poder realizar su actividad profesional. En el capital social de una empresa están valorizados los bienes con los que cuenta dicha empresa y con los que respondería en caso de una deuda determinada o hacer frente a un pago.

¿De qué se compone el capital social de una empresa?

El capital social está compuesto tanto por el capital propiamente dicho (dinero) que aportan los socios como por los bienes de la propia empresa (una oficina, una fábrica, la maquinaria…). De ahí que se considere el capital social como dinerario o no dinerario.

Capital social necesario – mínimo de una empresa

El capital social necesario o mínimo que se requiere para constituir una empresa dependerá del tipo de empresa (a efectos fiscales) que quieras constituir. Para una Sociedad Limitada, el capital social necesario son 3.012 € mientras que para una Sociedad Anónima, es de 60.101,21 €. Este capital social se aporta de forma fidedigna (en el banco) y para la constitución de la sociedad se debe acreditar este ingreso. Puede ser en dinero en efectivo o mediante el aporte de propiedades o bienes (un ordenador por ejemplo, contaría pero es necesaria la factura del mismo).

Ampliación de capital

Todos los integrantes de la empresa deben aportar capital de una forma u otra o no, pero todo lo que se aporte queda reflejado en las escrituras de constitución de la sociedad.

Cuando la empresa necesite de más dinero para hacer frente a inversiones o determinadas acciones y no existe el dinero para las mismas en la empresa, se hace lo que se conoce como una “ampliación de capital”. En una empresa no se pueden hacer pagos de forma individual sin que quede constancia por lo que la Ampliación de Capital es la forma adecuada y “legal” de aportar nuevas cantidades económicas que permiten continuar con la actividad.

Una ampliación de capital puede realizarla un socio de la empresa de forma interna o alguien externo (un inversor, un banco, un familiar) pero también quedará constancia de a cambio de qué aporta ese capital, cuál es la cantidad y condiciones de retorno – devolución.

Suscripción

Para realizar una ampliación de capital y el acuerdo de “qué conlleva esa ampliación o aporte” (si se intercambian acciones por ejemplo) se puede también hacer lo que se llama una “suscripción” que no es más que un contrato por el cual una persona (ya sea física o jurídica) se compromete a comprar una serie de acciones de la empresa en un momento determinado (un futuro). Es, para entendernos, un contrato interno de compromiso de ampliación de capital a cambio de acciones.