El estrés, el peor enemigo de tu negocio

24 Octubre 18

El estrés es sin duda alguna, hoy en día, el peor enemigo de cualquier negocio. Gestionarlo con soltura te ayudará a tener más éxito en tu negocio, a ganar en tranquilidad y que todo, fluya de forma más saludable.

El estrés, el mal del siglo XXI

Actualmente, si hay un “mal” que supera en número y en consecuencias al resto, eso es sin duda, el estrés. Y es que el estar nerviosos y ansiosos tiene consecuencias nefastas para todos los aspectos de nuestra vida, tanto personal, profesional incluso, en nuestra salud física.

El estrés nos bloquea, nos hace tener reacciones “fuera de lugar” y por supuesto, apunta – dispara y destruye nuestra productividad hasta límites insospechados. Todo nos causa estrés y no saber gestionarlo, no atenderlo o tratarlo de la forma equivocada seguro, nos va a acabar destruyendo. Y si nos toca en la línea de flotación y nos hace tambalearnos y puede que hasta caernos.

Y es que hoy en día, el estrés es el peor enemigo que todos tenemos y además, al que menos caso le hacemos. Parece que si no es algo que se manifiesta físicamente de forma notable, no le hacemos caso. Y como el estrés es algo que atenta contra nuestra salud “emocional”, ya sabemos que a eso, “poco caso hay que hacerle”.

De ahí que se conozca al estrés como “el enemigo silencioso”. Sólo lo atenderemos cuando el caso ya pase a tal punto que tenga consecuencias físicas importantes. Actuar de forma totalmente irracional y recibir las consecuencias (normalmente suele ser algún tipo de agresividad en las gestiones o tonos de conversación con clientes / proveedores que nos lleva a perder esa relación comercial) es lo que nos lleva a darnos cuenta de lo que está ocurriendo e indagar más.

Es importante no llegar a ese punto sino percatarnos antes de lo que pasa y poner solución y remedio. Sobre todo porque detrás de esas actitudes hay un nivel muy elevado que lo siguiente (si no lo ha hecho ya) que va a provocar es una enfermedad. Y eso ya, son palabras mayores.

¿Qué causa el estrés laboral?

En realidad… Todo puede causar estrés laboral si no se lleva bien. Y es que como dicen estas frases de motivación de las que todos estamos rodeados a través de redes e internet, lo importante no es lo que ocurre, porque cosas siempre van a pasar sino como las recibimos y cómo las gestionamos. Por lo que todo lo que acontece en nuestro negocio, es susceptible de causarnos estrés. Otra cosa es como nos enfrentemos a ello. Hay quien hasta una buena noticia como tener un nuevo proyecto importante le causa estrés por “todo lo que se le viene” así que imagina.

Pero si hay dos cosas que son un foco de estrés laboral y que afecta a nuestro negocio hoy en día, eso es el volumen de trabajo y la baja productividad a la que nos enfrentamos cada día. Vayamos punto por punto:

Volumen de trabajo:

  • Querer hacer mucho o todo en muy poco tiempo, es el gran lastre de nuestra era. Nos creemos supermans y superwomans y no hacemos más que llenar y llenar nuestra agenda de tareas y cosas que hacer. Nos pasamos el día corriendo de un lado para otro, sintiendo siempre “que no llegamos a nada” y la coletilla preferida por todos es “no me da la vida”.

Correr y mucho para luego no acabar nada y terminar el día literalmente agotados, es el objetivo de todos porque de hecho, si no vamos así, tenemos la sensación de que no estamos siendo productivos o que no tenemos nada que hacer. Y ahí está el gran error. El día tiene 24 horas y laborales, 8 horas (bueno, esto menos para los autónomos aunque debería ser igualmente 8 horas al día). No pretendamos meter con calzador tareas a tal nivel que habría que estar trabajando no 8, ni 24 horas sino días sin parar ni levantar la cabeza.

Estamos muy equivocados si pensamos que ponernos cada vez más “deberes” es la solución y lo que nos ayudará a rebajar el nivel de estrés. Es al contrario. Tener muchas responsabilidades y tareas pendientes es lo que nos causa justamente, ese estrés. Y sobre todo, porque es imposible llegar a eso. No podemos terminar (y a veces ni siquiera empezar) ese listado que nos marcamos al comienzo del día o peor, la noche anterior (momento en el que ya estamos dándole vueltas y eso nos hace no dormir angustiándonos con “la de cosas que tengo que hacer mañana – qué estrés).

Baja productividad:

La baja productividad es otro de los factores principales que nos llevan a tener mucho estrés. ¿Por qué? Porque causa insatisfacción, porque sin productividad, no llegamos a todo lo que teníamos planeado y porque si no llegamos, estamos enfadados y más estresados porque al día siguiente se nos juntan más cosas aún: lo pendiente y lo que toca.

Ser poco productivo es estresante, nos enfada, nos baja el nivel de autoestima y entramos en un bucle súper destructivo que nos lleva de nuevo, a la casilla de salida: el estrés y menor productividad.

Si estos dos puntos lo trabajásemos, a pesar de las condiciones y circunstancias externas, estaríamos mucho más relajadas y enfocados a solucionar situaciones. ¿Cómo hacerlo?

Solución para el volumen de trabajo excesivo y rebajar el estrés

Para poder reducir el nivel de estrés que tenemos y que esto no afecte a nuestro negocio y por ende… Se lo cargue (dícese de llevarlo al fracaso) y además nos cueste la salud, el primer punto es gestionar el volumen de trabajo que nos auto-imponemos. Y digo gestionar porque casi siempre no es cuestión de reducir sino de llevarlo bien.

Tenemos muchas cosas que hacer, eso es así. Aún más si somos autónomos o empresarios, las tareas se nos van a agolpar porque tenemos que reducir costes, queremos estar al tanto de todo, no queremos soltar nada, además deseamos crecer e invertir lo justo… Y ahí de nuevo, en la ruedecita del ratoncito. ¿Qué hacer entonces? Orden y organización. Ahí está la clave.

El orden y la organización es lo que más te va a ayudar a poder gestionar el volumen de trabajo que tienes cada día. Te diría que madrugues más, que te quites tareas, que delegues en otras personas – contrates ayuda… Pero como todo es algo que es más complicado de implementar y que depende de otros factores, me quedo con lo que sí realmente puedes tú ponerte a ello y además, desde ahora mismo. Y notarás los resultados en muy poco tiempo.

Herramientas:

Para tener orden con lo mejor que te puedes aliar son con las herramientas más adecuadas. Para eso, tienes infinidad en el mercado. Online y offline, las que a ti te vayan mejor. Agendas, organizadores, calendarios, notas, cuadernos… Lo que quieras pero hazte con una / varias herramientas que te faciliten la vida y en las que tengas todo bien organizado.

Para tu negocio, lo mejor es tener una solución online de gestión de proyectos en la que puedas incluir todos los proyectos que tienes entre manos y desgranarlos en tareas (ya las hagas tú o las delegues). Así tendrás un control visual de todo en un único lugar. En billage tienes un potente gestor de proyectos con el trabajar día a día y además, que es un CRM y lleva facturación además de muchas otras cosas que te facilitarán la vida.

Planifícate el día, la semana y el mes y así conseguirás llegar a más tareas cada día. Esto es como todo, si antes organizas el viaje, podrás aprovechar cada hora del mismo. Pues con tu trabajo, igual. Verás lo rápido que disminuye tu estrés si sabes bien lo que tienes que hacer en el día y en qué momento hacerlo para llegar a todo.

Productividad para reducir el estrés en tu negocio

El otro punto que queremos tocar hoy (porque hay mucho de lo que hablar y no nos llega en un único post) es sobre cómo ser más o menos productivo afecta a tu estrés. Como decíamos antes, si tienes un día – semana poco productivo, vas a llegar a tu casa enfadado, estresado porque no has llegado allí donde querías y con una ansiedad creciente que se acumulará día tras día. Si quieres reducir tu nivel de estrés en tu negocio y que tu salud vaya a mejor, debes trabajar en tu nivel de productividad (y de tu equipo).

Marcate unas pautas para tener un nivel de productividad óptimo y cada vez mayor. ¿Cómo?

Focalízate:

Evita distracciones (móvil, mail, internet) cuando estés realizando alguna tarea. Olvídate de los in-puts, de las alertas, de las distracciones… de todo. Haz eso que te has marcado que debes hacer y ya está. Y hasta que lo termines, no hay nada más en el mundo.

Madruga:

Sí, madrugar ayuda. Y es que si nos levantamos antes, no sólo le ganamos horas al día, que también sino que el silencio de la mañana sin distracciones nos ayuda a realizar más cosas en menor tiempo y de mejor calidad. Y cuando llegue la mitad del día, sentirás que has hecho mucho y esto te dará un “chute” de energía y motivación. Si por el contrario te levantas tarde, ya irás estresado porque no llegas y no estarás tranquilo y focalizado. El estrés te habrá dominado.

Come bien y descansa:

Comer bien afecta positivamente en todo. Si te mantienes a base de sustancias que te mantienen despierto (porque no duermes por estrés) estarás en una montaña rusa de emociones (sueño – subidón – bajón) así que dedica tiempo y energía en comer de forma saludable y quitándole trabajo extra a tu organismo. Y qué decir de dormir bien y lo necesario. Sabrás que evitar el sueño es una de las torturas más crueles de “los malos” y es que no dormir, vuelve loco (literalmente) a cualquiera.

Si quieres también trabajar tu productividad, puedes ayudarte de herramientas online como el time-tracking. Con él podrás controlar, medir y monitorizar el tiempo que empleas en cada tarea y así sacar conclusiones de dónde estás fugando tiempo. En billage tienes uno integrado que te ayudará con esta labor. Puedes probarlo gratis durante 14 días.

Ahora es el momento de ponerte a trabajar y reducir tu nivel de estrés en el ámbito profesional. Tu vida y tu salud, te lo van a agradecer.

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