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Factura proforma


La factura proforma (pese a su denominación) no es realmente una factura, sino un documento muy parecido a ésta pero sin validez fiscal, mediante el cual el emisor -el prestador de servicios o el suministrador de bienes- describe los bienes a suministrar o los servicios a prestar y su precio, en caso de que el destinatario aceptara las condiciones descritas en la factura proforma. Si el destinatario acepta las condiciones descritas en la factura proforma, se lleva a cabo la transacción y se emite posteriormente una factura real con validez fiscal.

¿Cuándo suele emitirse una factura proforma?

Existen distintas situaciones que aconsejan la emisión de una factura proforma, entre las que se incluyen las citadas a continuación:

  • Antes de recibir un pedido, cuando se entregan muestras de producto a un cliente (junto con la factura proforma) para que pueda hacerse una idea de los beneficios que le aportaría el producto y cuánto le costaría adquirirlo.
  • En comercio internacional, para que el comprador situado en otro país pueda disponer de información detallada del producto y de las condiciones comerciales aplicables antes de encargar el pedido.