María Alcaraz

Coronavirus: Teletrabajar y la productividad


El Covid-19 nos está cambiando la vida. Y además, literalmente. De eso, del por qué y del cómo hablaremos largo y tendido porque es un ejercicio obligatorio para todos si no queremos volver a caer en esta situación. El Mundo se ha quejado y nos ha puesto en jaque. Para poder paliarlo, detenerlo y superarlo en todo el planeta se están tomando medidas que nos pueden gustar más o menos pero que son súper necesarias. Las empresas desde hace días están mandando a todos los empleados que puedan realizar su trabajo a distancia a sus hogares para teletrabajar.

Este es uno de los verbos que más se escucha en los ámbitos profesionales y es que hay que quedarse en casa pero la actividad profesional – laboral y empresarial no puede parar. Los efectos económicos serán muy elevados pero si paramos, serán irreparables. Hay que pensar que todo volverá a la normalidad en algún momento (con la ayuda de todos será más pronto que tarde) y teletrabajar e incluso, teleestudiar es una gran solución para evitar la transmisión del coronavirus.

Teletrabajar no es estar de vacaciones

Para muchos trabajadores a nivel global, teletrabajar es algo cotidiano. Hay empresas que desde hace algún tiempo ya incluyen en sus horarios y jornadas habituales algunas de teletrabajo (las que el empleado considere y elija). Para ellos, esto de teletrabajar no es una excepción ni algo nuevo pero sí lo es hacerlo con los hijos en casa ya que estos tampoco pueden acudir a las aulas (lo que no implican que no tengan que seguir con su ritmo de estudio).

Los que ya saben qué es esto del teletrabajo reconocen que deben ser muy comprometidos para que estos días no se conviertan en un agujero negro de la productividad y es que teletrabajar no es estar de vacaciones.

Esta frase “teletrabajar no es estar de vacaciones” es algo que también debemos casi tatuarnos (con que la pongas en un post-it visible es suficiente) si queremos salir de esta crisis mundial.

Hay que seguir nuestro ritmo de trabajo, atender a nuestras tareas y sacar todo lo que teníamos encima de la mesa hacia delante. De hecho, para muchos se vienen días de elevado trabajo para poder ir elaborando planes de recuperación de sus empresas y negocios.

Por lo tanto recordemos que teletrabajar no es estar de vacaciones y tampoco estar de baja laboral. Hay que trabajar. Lo único que ha cambiado es el centro laboral que pasa de la oficina a casa.

Para los que teletrabajar es algo nuevo

Los que ya saben qué es esto de teletrabajar, lo tienen más fácil. Conocen de primera mano que tienen que hacerse con una agenda y ponerse manos a la obra para no perder el ritmo. Pero, ¿y para los que esto de teletrabajar es algo nuevo?

Hay muchísima población profesional que se enfrenta a su primera experiencia de teletrabajo. Son personas que aunque puedan desempeñar sus funciones desde casa no están habituados, siempre han ido a un lugar de trabajo que les obliga y les hace adaptarse a un horario, unas normas, etc.

Hacerlo ahora desde casa es una nueva experiencia a la que tienen que hacerse y seguramente les lleve, al menos en los primeros días, a que caigan sus niveles de productividad. ¿Cómo evitarlo?

Aprendiendo a teletrabajar. Reconociendo que es importante que acepten que no están de vacaciones ni de baja y que las tareas siguen con sus deadlines. Que las empresas deben continuar con su ritmo y que no es un tiempo libre para cuidar de los niños. Hay que trabajar. Y además, ser igual o más productivos que antes (entiéndase por productivos hacer lo mismo, con la misma calidad, en menos tiempo) porque hay que atender a los más pequeños que están en casa.

Teletrabajar de forma productiva: Tips

Para conseguir que nuestras rutinas de trabajo sean súper productivas como en la oficina pero en casa, hay que tomar una serie de tips que nos ayudarán a continuar con nuestro ritmo habitual. No son consejos banales aunque te lo parezca así que ponte manos a la obra porque si no caerás en la desidia, en el luego lo hago porque total, tengo tiempo y estarás, en pocos días, más que perdido, frustrado y sin capacidad de remontar.

La clave está en seguir tu rutina de trabajo como cuando vas a la oficina pero sin salir de casa. ¿Cómo se materializa?

  • Hazte un horario
  • Mantén tu horario de levantarte e ir a dormir
  • Fuera el pijama
  • Lista / agenda tus tareas
  • Continúa utilizando tu gestor de proyectos
  • Come bien e hidrátate
  • Organiza el día de tus hijos
  • Habilita un espacio de trabajo
  • Hazte con todo lo necesario para hacer tu trabajo en casa
  • Desconecta / aléjate todas las distracciones

Si pones en marcha estas medidas para tu día a día verás como eres capaz de ejecutar tu trabajo sin tener la sensación de que se te va el día. Uno de los mayores riesgos de teletrabajar es que pensamos que tenemos tiempo de sobra porque los días se hacen largos (y más ahora que no podemos salir de casa o no debemos) y tendemos a decir “ya lo haré luego” y cuando te quieres dar cuenta, se te ha ido el día y hay que acostarse.

Sé constante, sé responsable contigo mismo y ponte a ello. No lo dejes, no estás de vacaciones (es fundamental que te quites esta idea de la cabeza) y hay que seguir trabajando. No te han dado la baja laboral (que otra persona estaría haciendo tu trabajo)… ¡Hay que seguir trabajando y haciendo nuestras tareas!

Es el momento de que todos pongamos de nuestra parte todo lo que tenemos. Consiste en ser responsables, generosos y apostar todos a una: a salir de esta situación y además, reforzados. Que el coronavirus nos sirva para aprender, para crecer y mejorar el mundo en el que vivimos.

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