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Ciclo de vida del producto, ¿qué significa?


El ciclo de vida de un producto es la progresión de un producto a través de las etapas desde su creación y puesta en el mercado hasta que el consumidor final se hace con él.

Definición del ciclo de vida de un producto

Como definición, el ciclo de vida de un producto responde a la progresión de un producto en sus cuatro etapas de vida. Y es que un producto tiene vida desde que se crea / elabora hasta que se consume.

Todos los productos, sean de la naturaleza que sean, tienen un ciclo de vida al que responder. Según la etapa en la que se encuentren, vivirán una serie de circunstancias u otras muy necesarias a tener en cuenta tanto para la empresa como si eres consumidor final del mismo.

Es, para decirlo de una forma fácil y sencilla: el recorrido de un producto desde que nace (se crea) hasta que muere (se consume).

El creador del concepto fue Theodore Levitt, economista alemán que vivió y trabajó en EEUU siendo profesor de Harvard Business School.

Durante una de sus investigaciones, Levitt comprobó que un producto pasa por diferentes estadios que determinan y mucho las características de este. De ahí que decidiera lanzar este concepto y sus etapas.  

¿Cuáles son las etapas del ciclo de vida del producto?

Es imposible entender el ciclo de vida de un producto si no hablamos de sus etapas. Levitt determinó que un producto tiene 5 etapas de vida:

Fase de desarrollo

Esta es la primera fase y según su propio nombre indica, se desarrolla el producto desde cero.

Es una de las etapas más delicadas (aunque todas son importantes) pero en la que las ideas toman forma y se materializan para crear un producto. En estos momentos el producto no está generando ingresos pero de esta fase dependerá el pricing y el margen de beneficio posterior así como su aceptación en el mercado.

Fase de introducción

Ahora el producto ya está producido y es el momento de lanzarlo al mercado. Estará por lo tanto… Introduciéndose en el mercado.

Si estamos atentos podremos identificar que cada día estamos ante la fase de introducción de diferentes productos (más incluso de los que podemos asumir visualmente).

Será el momento de poner todo en campañas de marketing y visibilidad para que el público destino vea el producto desarrollado. Para que esta etapa tenga éxito se deberá invertir en comunicación y marketing importantes sumas de presupuesto (según la marca, el producto y lo que tengamos disponible).

Fase de crecimiento

Si hemos realizado una buena estrategia en las dos anteriores etapas, la fase de crecimiento debería ir sola. Y es que ahora tocaría “recoger frutos” de lo sembrado y ver como el producto se introduce en el mercado de forma natural y empiezan a subir las ventas.

En el caso de que no lleguemos a los objetivos marcados o no esté funcionando como querríamos, habría que revisar qué está ocurriendo, qué desviaciones están afectando a nuestro producto y poner manos a la obra para solucionar el problema.

Fase de madurez

El producto está arriba del todo en el proceso, en su ciclo de vida. Es su mayor potencial, su mejor momento y el público lo está aceptando y consumiendo.

Si esta fase es un éxito significa que hemos realizado correctamente todo el camino hasta llegar hasta aquí. Estamos recolectando buenos frutos y sin duda, todo es genial.

En el caso de que la fase de madurez no sea la que nosotros queremos, hay que ir un poco hacia atrás de nuevo y revisar el proceso así como las fases anteriores.

¿Cuál es el mayor reto de esta fase? La estabilización y que esta fase se prolongue en el tiempo de forma natural con buenos resultados.

Fase de declive

Esta fase siempre se dará, antes o después. Incluso en marcas que llevan toda la vida (un claro ejemplo es Coca Cola) y es que caer en esta fase no significa desaparecer sino que el producto en cuestión puede decaer un poco por diversos motivos.

Si esto ocurre, hay que analizar la situación y tomar decisiones. Puede que el mercado haya madurado y sea el momento de sustituir este producto por otro. No pasa nada, es la vida de los productos. Lo importante es tomar las decisiones acertadas en el momento correcto.

Ciclo de vida de un producto, ¿también para servicios?

No tiene por qué. Este protocolo también es aplicable a servicios y es que todo lo que nace y se expone al mercado tiene un ciclo de vida. Lo importante es que lo determinemos bien, analicemos su proceso y podamos tomar decisiones adecuadas.

Siempre es bueno que tengas una visión optimizada de la vida de tu producto y también de tu marca. Identificar en qué fase está en cada momento y tomar las decisiones acertadas para asegurarte el éxito de la empresa.

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