« Volver al glosario

Tipos de acciones


Una acción es una parte alícuota (proporcional) del capital social de la empresa emisora. Cada propietario de acciones de una empresa es en parte propietario de dicha empresa, en proporción a la cantidad de acciones de las que disponga. Cada acción puede tener dos valores: el valor nominal y el valor de mercado.

Valores de una acción

  • Valor nominal: su valor teórico según figura en la propia acción.
  • Valor de mercado o cotización: la cotización de una acción en un momento determinado es el valor al que se compran y venden las acciones en el mercado bursátil en dicho momento, y tiene en cuenta varios factores además de su valor nominal. Entre tales factores se incluyen la confianza en las posibilidades de desarrollo de la empresa o la situación general del mercado bursátil. Todas las acciones implican una compra con su consecuente desembolso económico menos en el caso de la denominada acción liberada.

Hemos de tener en cuenta igualmente que cuando vendemos una empresa, la empresa no necesariamente puede estar valorada a efectos fiscales únicamente con el valor nominal que tienen las acciones o participaciones sociales que componen la misma, sino que las normas fiscales y la legislación tributaria impone que cuando se transmiten las participaciones sociales o acciones de una empresa su valoración debe ser acordé al valor de la propia empresa y de los activos y derechos que la misma tiene incorporados en su balance, lo que provoca que no necesariamente el valor fiscal de venta de unas acciones o unas participaciones sociales de una empresa sea el mismo que el valor económico de la transacción. Es decir, el valor o el importe que el comprador entrega al vendedor por la transmisión de la propiedad de las mismas.

En ocasiones en las escrituras de compraventa de participaciones sociales se indica una valoración que es la que efectivamente aparece en el cheque bancario o en la transferencia bancaria que se realiza el pago de la compraventa, pero posteriormente la Agencia Tributaria comprueba el valor dado en dicha transacción y cuál es la valoración que ella considera que tiene la empresa y realiza una liquidación paralela ajustando ese valor de la transacción al valor fiscal que corresponde en la aplicación de la normativa que regula el importe mínimo de transmisión de las acciones o participaciones sociales de una empresa qué puede ser el valor nominal o puede no serlo ya que hay otros 2 métodos de cálculo de la valoración de estas acciones o participaciones sociales que es en función de los fondos propios de la empresa así como realizando una capitalización de los resultados que la empresa ha obtenido en los últimos tres ejercicios.

Por todo lo anterior cuando se realiza la transmisión de acciones o participaciones sociales de una empresa es importante realizar la valoración de la misma conforme a la normativa fiscal para conocer exactamente cuáles eran los importes de los impuestos que la Agencia Tributaria puede exigirnos así como cuál es la valoración fiscal de dicha transacción puesto que en ocasiones puede interesar el valor que aparece en escritura sea coincidente con el valor fiscal y esto sería lo más normal y lo más recomendable en aras de dotar de transparencia a la operación.

Derechos de los propietarios de las acciones

El propietario de las acciones de una empresa determinada adquiere, como socio capitalista, derechos de dos clases:

Económicos: derecho de suscripción preferente en caso de emisión de nuevas acciones de la empresa (ampliación de capital), derecho a percibir parte de los beneficios de la empresa (cobro de dividendo), derecho de transmisión de sus acciones.

*También se puede ejercer el derecho de la amortización de las acciones en el caso de las denominadas acciones rescatadas.

Políticos: derecho a asistir y a votar en la Junta General de la empresa (para poder ejercer el derecho a voto en la Junta General debe poseerse un porcentaje de acciones que supere el mínimo establecido).

Tipos de acciones

Existen varios tipos de acciones, en función de sus características. Entre ellas pueden citarse las siguientes:

Acciones ordinarias (las acciones “normales y corrientes”, por así decirlo)

Acciones privilegiadas (otorgan algún derecho especial a su propietario)

Acciones nominativas (en las que figura el nombre del titular)

Acciones al portador (no son nominativas).

Las acciones también pueden clasificarse según el tiempo de permanencia en el mercado, es decir:

Acciones viejas (ya se encuentran disponibles en la bolsa)

Acciones nuevas (han sido creadas en una reciente ampliación de capital).