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Marc Singla
Marc Singla

Trabajar en la nube siendo autónomo


Desde hace ya unos años se ha popularizado un término, la nube (o, en inglés, The cloud), pero cuyo significado y potencial son, por lo general, totalmente desconocidos.

En síntesis, y sin ahondar mucho en el tema, podemos decir que la nube ha supuesto un cambio en el modelo de trabajo con los ordenadores. En todos estos años, todo lo que guardábamos en el disco duro de nuestra computadora (programas u archivos) era casi todo con lo que contábamos a la hora de trabajar (sumando, además, lo que pudiéramos tener almacenado en unidades exteriores como una unidad USB, un CD o un disco duro extraíble). A día de hoy, podemos acceder a programas y archivos ubicados en un conjunto de servidores, a los que se le llama nube. Por lo que, lógicamente, no existe una sola nube, sino una forma de trabajar, en nube, que puede tomar todas las formas de nube que se conformen en base a ese conjunto de servidores.

Ventajas de la nube

Esto, no cabe duda, implica notables ventajas con el método de trabajo tradicional. Las más destacadas podrían ser:

· Total accesibilidad: ahora, podemos acceder remotamente a los archivos o programas que tengamos en la nube, estemos donde estemos. Y lo podemos hacer conectándonos mediante ordenador, tablet o Smartphone.

· Tener el software en la nube: al estar ubicado en un servidor, los programas pueden estar instalados en la nube y no en nuestro ordenador. Eso nos ahorra el tener que instalarlos, luego mantenerlos y, quizá, algún día borrarlos. Bastará con no acceder más a la nube para no verlos jamás. Además, mediante la nube múltiples usuarios pueden estar trabajando con un programa, sin la necesidad de comprar una copia individual para cada uno.

· Menos problemas técnicos: al no tener que instalar ni desinstalar programas, ni tan siquiera hacerles un mantenimiento, los problemas técnicos suelen verse notablemente reducidos en nuestro ordenador.

Todo esto son buenas noticias para quienes trabajan con una computadora en su día a día, pero veamos algún ejemplo sobre las ventajas que supone la nube para un trabajador autónomo, quizá uno de los sectores en donde está incorporándose más lentamente, frente a la velocidad a la que la han abrazado las medianas y grandes empresas.

Un ejemplo práctico

Por poner un ejemplo, pensemos en un autónomo, un diseñador freelance, que ha estado trabajando en su ordenador de sobremesa, con los programas allí instalados, y quiere ahora enseñarle su trabajo a un cliente que reside a 400 quilómetros de distancia. Para ello, una opción clásica es guardarlos en una unidad USB. Pero deberá guardarlos en un formato que sea fácilmente compatible (en formato de imagen, por ejemplo) y que dejará el archivo cerrado sin posibilidad de más retoques.

Alguien de mente rápida puede decir: yo ya sé la solución, ¡un portátil! Y sí, claro está, si este diseñador tuviera un portátil en lugar de un sobremesa, todo sería relativamente perfecto (y digo relativamente porque aún así, la nube también supondría ventajas añadidas). Pero el caso es que no tiene un portátil.

No le pediremos al pobre diseñador freelance que se compre un portátil ahora, pero supongamos que sí decide trabajar en la nube. ¿Qué le supondría en este caso?

Desde el mismo ordenador del propio cliente, el diseñador podría acceder a sus archivos, incluso a sus programas, mostrarle su trabajo y, a su vez, realizar modificaciones sobre la marcha, y dejar totalmente acordado el diseño con el cliente. De un modo mucho más sencillo y económico que cualquier alternativa clásica.

Si, como planteábamos antes, este afortunado freelance también tuviera portátil, la nube seguiría aportándole ventajas:

–          Podría trabajar indistintamente desde el sobremesa o el portátil, con los mismos programas y en los mismos trabajos.

–          En caso de visitar al cliente en tren, y disponiendo de conexión a internet, podría seguir trabajando en los programas y archivos, aunque no los tuviera instalados en el ordenador portátil.

Y esto sólo es el principio. Porque han surgido gran cantidad de nubes, algunas gratuitas, cada una ofreciendo diferentes servicios, programas y potencialidades, con lo que podemos realizar una gran cantidad de trabajo con herramientas mucho más profesionales de las que podíamos tener al alcance, a un precio mucho más módico y con una mayor facilidad tecnológica. ¿Alguien da más?

 

“Un emprendedor ve oportunidades allá donde otros solo ven problemas”

Michael Gerber

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