María Alcaraz
María Alcaraz

Impuesto sobre Bienes Inmuebles


Impuesto sobre Bienes Inmuebles o como se suele conocer en términos coloquiales, IBI, es el impuesto en pago anual al que hay que hacer frente como propietario de cualquier inmueble. Es el tributo que siempre estará asociado a cada propiedad inmueble y que deberá subsanarse con el ayuntamiento de la localidad en la que esté ubicada dicha propiedad. Considerado como uno de los “impuestos directos” el IBI es de obligado cumplimiento y viene a gravar cualquier título de propiedad de un bien inmueble. A menudo desconocemos este impuesto ya que nunca hemos sido propietarios de un bien inmueble. Es por lo tanto, fundamental conocerlo en detalle y saber cuándo tenemos que hacer frente por supuesto sin olvidar la cuantía que representa para tener una previsión.

Impuesto sobre Bienes Inmuebles, ¿qué es?

El IBI o Impuesto sobre Bienes Inmuebles es el impuesto que recae sobre las propiedades inmobiliarias – bienes inmuebles (viviendas de cualquier tipo, oficinas, aparcamientos y garajes, trasteros…). Todo propietario de cualquier bien inmueble estará obligado a hacerse cargo de este impuesto de forma anual. La obligación es para con el ayuntamiento de la localidad en la que está ubicado el inmueble.

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles forma parte las tasas municipales habituales ya que es el municipio el que recauda este tributo que “grava la titularidad de los derechos reales sobre cualquier inmueble”.

Y es que este, el IBI, es uno de los impuestos conocidos como “directos” ya que se atiende directamente con el consistorio de la localidad y forma parte de los tributos municipales.

Cuantía económica del Impuesto sobre Bienes Inmuebles

Cuando adquieras una vivienda – garaje – trastero o cualquier otra propiedad inmueble, deberás inscribirte en la Dirección General del Catastro. A partir de aquí, cada año – anual, tendrás que hacer frente al impuesto correspondiente según la tipología de tu inmueble.

El IBI o impuesto sobre bienes inmuebles tiene carencia anual por lo que se abona una vez al año siempre en la misma fecha. Es el ayuntamiento de cada localidad la que se encarga de determinar las cuantías económicas correspondientes a este impuesto.

Para el cálculo, el consistorio tendrá en cuenta el valor catastral del inmueble: El valor catastral de la vivienda se determina según el valor catastral del suelo así como el valor catastral de la construcción en sí misma. Siempre que adquieres un inmueble y quieres consultar esta información para conocer el coste del IBI, puedes acceder libremente al Catastro Inmobiliario. Este valor catastral además se asienta sobre los siguientes puntos a tener en cuenta:

  • La localización del inmueble: no es igual una ubicación dentro del municipio que otra.
  • El valor del suelo sobre el que se encuentra el inmueble en el mercado actual (de cada ejercicio).
  • El coste de los materiales utilizados en la construcción que refiere al bien inmueble.
  • Qué antigüedad tiene el edificio o la construcción determinada.
  • Las determinadas y específicas características urbanísticas del suelo sobre el que está ubicada y levantada el bien inmueble.

Con todos estos puntos se determinad el valor catastral y el tipo de impuesto a gravar a cada inmueble. El Ministerio de Hacienda lanza unos coeficientes (dentro de la Ley de Haciendas Locales) que sirven para el cálculo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles a partir de dichas características y particularidades descritas.

Cómo realizar el pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles

Lo más fácil es, una vez que tenemos la propiedad y sabemos cuánto nos corresponde pagar de este impuesto es, realizar el pago. Será el ayuntamiento en cuestión quien decida el momento del pago de este impuesto y estipulará la fecha para el mismo.

Algunas veces, los consistorios lanzan campañas de bonificación para quien decide adelantarse al pago. Lo que sí hay que tener muy en cuenta es que si no se paga, habrá como siempre que hablamos de impuestos, una sanción – penalización con recargo que en este caso podría llegar hasta al 20%.

Para realizar el pago en sí mismo puede optar por diferentes vías:

  • En la oficina de recaudación del ayuntamiento en cuestión. De forma presencial y directa, acudiendo a la misma y realizando el pago del impuesto.
  • Domiciliación bancaria. Es la forma más cómoda porque tendrás en tu banco cada año el cargo correspondiente al impuesto y no tendrás problemas de retrasos, etc. Si lo domicilias podrás dividir la cuantía total en diferentes pagos algo que puede suponer un respiro.

Bonificaciones del Impuesto sobre Bienes Impuestos

Cuando adquieras un bien inmueble, lo más rápido e importante es informarte en el ayuntamiento de lo referente al IBI. Así podrás tener en cuenta el pago que deberás realizar, la cuantía y la fecha de abono. Sobre esto, decidir si lo domicilias o si prefieres estar al tanto cada año para pagarlo.

En algunos consistorios tendrás determinadas bonificaciones que son muy a tener en cuenta a la hora de hacer frente a este gravamen.

  • Viviendas de protección oficial: descuento del 50% durante los 3 primeros años desde que se adquiere la propiedad.
  • Inmuebles rústicos de cooperativas agrarias: estas propiedades hay que mirarlas con detalle ya que pueden llegar al 95% de bonificación sobre el IBI.
  • Bonificaciones especiales: estas son de libre disposición de los ayuntamientos que decidirán según cada caso o circunstancias (familias numerosas u otras casuísticas).

Inmuebles exentos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles

En algunos casos, hay inmuebles que están exentos de tener que hacer frente a este impuesto, al IBI. Conocer cuáles son te ayudará a saber si estás liberado del pago anual.

  • Edificios e inmuebles propiedad del Estado – Comunidades Autónomas o entidades locales como el Ayuntamiento.
  • Edificios que albergan organismos oficiales o que son de uso diplomático.
  • Los bienes que son de asociaciones de ayuda a terceros (Cruz Roja) y todos los de propiedad de la Iglesia Católica.
  • Aquellos terrenos que ocupan las vías de ferrocarril así como los edificios destinados a tales afectos ferroviarios.
  • Los monumentos declarados como tales dentro del Patrimonio Histórico.

El IBI o Impuesto sobre Bienes Inmuebles es un gravamen que todos los propietarios de cualquier inmueble debe afrontar. Si tienes propiedades, lo mejor es que lo contemples como gasto periódico dentro de tu panel de facturación de billage y así evitarás cualquier olvido.

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