María Alcaraz

El nuevo ERTE por fuerza mayor parcial


El ERTE es uno de los términos que más compañía nos ha hecho durante este periodo de pandemia por coronavirus. Por suerte o por desgracia, muchos empresarios han tenido que acogerse a estos para poder mantener vivos aunque en suspenso sus proyectos. El ERTE ha sido la tabla de salvación para evitar despidos pero tiene una connotaciones que no lo hacían del todo fácil. Por esto y otros motivos, el Gobierno ha lanzado una nueva modalidad de ERTE por fuerza mayor denominado ERTE por fuerza mayor parcial. ¿Qué es y en qué consiste?

¿Qué es un ERTE?

Un ERTE es un expediente de regulación de empleo temporal (a diferencia de un ERE que es un expediente de regulación de empleo extintivo y definitivo). Mediante un ERTE las empresas que no han podido mantener su actividad por motivos del coronavirus (numerosos y diversos negocios se vieron obligados a cerrar) podían mantener a sus empleados en suspenso mientras sus sueldos corrían a cargo de la Administración.

Un ERTE mantiene, en resumen, latente a la plantilla. Es como si estuvieran de baja laboral porque no están trabajando pero no hay que hacer frente a sus sueldos. Una vez finalizado el problema o situación que ha causado el cierre del negocio y se vuelva a abrir, se extingue el ERTE y los empleados vuelven a sus puestos de trabajo.

Durante el periodo de estado de alarma (en el cual a día de hoy seguimos) los ERTES que se han solicitado y tramitado han sido los denominados por fuerza mayor (que estarán en vigor hasta el 30 de junio de 2020) que tienen sus características específicas que puedes ver en este post y que es una opción de ERTE dentro de estos.

El nuevo ERTE por fuerza mayor parcial: características

Motivado por la situación actual totalmente inusual y de la que nadie sabía cómo y qué hacer, el ERTE por fuerza mayor ha sufrido una “mutación” oficial hasta lo que el pasado 12 de mayo de 2020 se publicó como el denominado ERTE por fuerza mayor parcial (por RDL 18/2020 – 12 de mayo).

De esta forma existen ahora 3 tipos de ERTE: el ERTE normal, el ERTE por fuerza mayor (que es el al que se han estado acogiendo las empresas durante la pandemia por coronavirus) y el ERTE de fuerza mayor parcial.

Rescate parcial de empleados

Hasta el momento se decretó que los ERTES por fuerza mayor cesarían el próximo 30 de junio de forma unilateral para todos motivados por la vuelta a la normalidad. A medida que han ido pasando los días, las semanas y la situación ha ido tornando hasta lo que conocemos hoy en día, el Gobierno ha identificado que no se podrá volver a la absoluta normalidad de forma radical sino que habrá que hacerlo de forma gradual.

Ahí es donde entran en juego los ERTEs y la necesidad de esta mutación. Una de las características más llamativas de un ERTE aunque sea por fuerza mayor es que cuando “se levanta” o se extingue, es para todos los empleados a la vez por lo que si tú re-abres tu negocio pero parcialmente no puedes rescatar paso a paso a tus empleados del ERTE para ir incorporándolos sino que tienes que hacerlo de una.

¿Qué ha ocurrido? Que muchas empresas y negocios han permanecido cerrados y en ERTE antes que extinguirlo y tener que reincorporar a todo el equipo no solo sin necesitarlo para la nueva apertura parcial sino que no podían hacer frente a los salarios.

Con el nuevo ERTE por fuerza mayor parcial esta circunstancia se verá solventada ya que se podrá ir rescatando a los empleados de forma paulatina. Así se podrá tener a parte de la plantilla trabajando y fuera del ERTE parcial y otros dentro del mismo a la espera de ser rescatados e incorporados.

Exoneración de las cuotas

Otro de los puntos del ERTE por fuerza mayor parcial es el asunto de las cuotas a la Seguridad Social.

En el ERTE por fuerza mayor o las empresas que siguen acogidas a él las cotizaciones de los meses de mayo y junio están exoneradas en el 100% para las que a 29 de febrero tenían a menos del 50% de su plantilla dados de alta y para los que tenían a más, la exoneración es del 75%.

Lo nuevo en el ERTE de fuerza mayor parcial es que se rebaja la cotización para los trabajadores que vuelven al trabajo.

Para los que vuelven, la empresa tiene una exoneración del 85% de la aportación devengada en mayo y del 70% en junio siempre que la empresa tenga menos de 50 empleados (si la plantilla es mayor la exoneración pasa al 60% y al 45% respectivamente).

Para los empleados que siguen en el paro o adscritos en el ERTE la bonificación será en mayo del 60% y en junio del 45% para empresas de menos de 50 empleados (45% y 30% para las de más empleados).

Simplificación de trámites

La Administración trabaja en simplificar los trámites para las empresas y suma el paso automático de ERTE por fuerza mayor al parcial. No hay por lo tanto que cursar una nueva solicitud.

Lo que sí hay que notificar el paso de uno a otro así como la renuncia total del ERTE y cuando un empleado cambia de situación desde el ERTE a estar en activo.

El desempleo y su salvaguarda

Igualmente la Administración ha mantenido salvaguardando el desempleo para los empleados que están en ERTE por lo que el estar cobrando de este no cuenta a efectos de paro. El “contador del paro se mantiene a cero” para los que hayan estado en ERTE.

¿Qué ocurre con los ERTES de fuerza mayor a partir del 30 de junio? Parece que para eso habrá que esperar a tener nuevas noticias por parte del Gobierno.

0 comentarios No hay comentarios.
Dejar un comentario

Comentario enviado correctamente y pendiente de comprobación.

No se ha podido enviar correctamente el comentario.

Campos incompletos